Inicio Coronavirus COVID-19 Con sets de grabación caseros, las maestras jardineras se adaptaron a la...

Con sets de grabación caseros, las maestras jardineras se adaptaron a la pandemia


Con sets de grabación caseros, las maestras jardineras se adaptaron a la pandemia


Desde que el coronavirus comenzó a circular en Argentina, todos los jardines de infantes cerraron sus puertas. Son las maestras las que logran que el vínculo con los pequeños niños se sostenga con obras de teatro y títeres, canciones, bailes, adivinanzas y cuentos a través de la virtualidad.


Son maestras, pero también madres, actrices, cantantes, bailarinas y ahora productoras audiovisuales. Desde que comenzó la pandemia las maestras jardineras debieron adaptarse a los nuevos modos de educar. Con videos, audios y fotos les enseñan a los padres de sus pequeños alumnos a confeccionar manualidades, a realizar obras de teatro, a cantar y a bailar. Las habitaciones más grandes de sus casas y los patios se transformaron en sets de grabación repletos de colores; ellas, en influencers que graban videos a toda hora; y sus familiares más jóvenes, en productores, camarógrafos y editores de video.

Mantener vivo el vínculo

Virginia Turauskis tiene 27 años y convirtió cada rincón de su casa en una salita de jardín. Trabaja en un jardín maternal de la ciudad de Santa Fe y elige el espacio de su casa que menos distracciones pueda generar para los nenes para realizar videos. Protagoniza canciones, bailes y obras de títeres desde su vivienda. “Busco los lugares con menos cosas, espacios vacíos”, contó a Aire Digital. “Como los nenes tienen cerca de un año, trato de grabar videos en los que sólo aparezca yo para que no se distraigan con otras cosas”, aclaró.

“Enseñar y jugar desde la virtualidad”, de eso se trata para Virginia. Con los nenes más pequeños es aún más complicado lograr que entiendan que quien graba el video es “la seño” que hace más de 70 días no ven. Ya no se puede “enseñar desde el cuerpo” algo que es muy necesario en la educación de niños pequeños donde el apego, el juego y el vínculo son factores que contribuyen en porcentajes muy altos al proceso de aprendizaje.

Elementos que usa Vanesa Mehauod para los videos de actividades.

Elementos que usa Vanesa Mehauod para los videos de actividades.

A los videos los produce, graba y edita sola. Usa al menos dos teléfonos: mientras reproduce la música en uno, graba con otro. “Por la cotidianeidad de las redes sociales aprendí muchas cosas sobre como editar, entonces eso no fue una complicación”, señaló la docente. Una vez que el video está listo, lo envía a la directora de su jardín quien evalúa el contenido junto a la psicopedagoga. Si no hay que hacer cambios, el video llega a los padres de sus alumnos.

Ya no se puede “enseñar desde el cuerpo” algo que es muy necesario en la educación de niños pequeños donde el apego, el juego y el vínculo son factores que contribuyen en porcentajes muy altos en el proceso de aprendizaje.

Para la semana de los jardines decidieron armar un video en conjunto todas las maestras de la institución. Pensamos en una pieza que tenga como objetivo principal la celebración y, “a pesar de que es el día de la maestra jardinera y de los jardines, les decimos feliz día a los nenes”, contó. La joven maestra santafesina asegura que también es el día de los nenes porque “sin los chicos los jardines no existen”.

Por la edad de los pequeños que asisten al maternal es muy importante la mirada, la palabra, los gestos y la contención, que sólo se dan en encuentros presenciales.

Por su corta edad, Virginia pudo adaptarse rápidamente a los nuevos modos de enseñar a los que la obligó a recurrir la pandemia. Sin embargo, hay algo que no cambia por nada y es la enseñanza presencial. Teme que cuando regresen a las salitas sus pequeños alumnos no la reconozcan. “Siempre está la posibilidad de que cuando nos vean de nuevo no nos reconozcan”, reflexionó.

En el patio de su casa en la pequeña localidad de Manucho, Vanesa Mehauod también se pasa los días ideando y creando videos, audios e imágenes para enviar a los padres de sus alumnos. Es maestra de los 21 nenes de 4 años de la única escuela pública de la localidad de Nelson. Ella eligió el aire libre para realizar algunas actividades. Sin embargo, también se encierra en habitaciones de su casa para grabar los cuentos. Una vez que graba todos los contenidos le pasa la posta a su hijo, quien edita todos los materiales.

Vanesa Mehauod con carteles por el Día de los Jardines Infantiles.

Vanesa Mehauod con carteles por el Día de los Jardines Infantiles.

Betina Vesonni es maestra de la sala de tres del turno tarde del Jardín de Infantes de Sara Faisal. Al igual que sus colegas, sostiene que los videos son necesarios para mantener el vínculo constante con los nenes. Desde la institución armaron un classroom en el que cargan los contenidos pero más allá de que las actividades tengan instructivos escritos para los padres, por semana cada maestra se filma saludando, jugando o bailando alguna canción.

La ansiada vuelta

Leonor “Tati” Mossucci es directora de un jardín maternal de Santa Fe. Asegura que volver a clase es lo que más quiere en este momento. “Yo quiero abrir pero no están dadas las condiciones”, confesó la mujer en diálogo con Aire Digital. “Pero si yo mañana abro y le digo a un papá que traiga a su hijo, ¿me va a hacer caso?“, se preguntó. Para la ex docente, la situación es compleja porque a pesar de que quieren volver, la pandemia no se los permite. Mossucci contó que tiene contacto diario con los padres mediante WhatsApp ya que ella se encarga de distribuir los contenidos que preparan las docentes. Explicó que entre las preocupaciones más frecuentes de los padres está el problema de irse a trabajar y no saber con quién dejar a sus hijos.

Si bien lograron un contacto fluido con los niños por medio de la virtualidad, la directora aseguró que por la edad de los pequeños que asisten al maternal es muy importante la mirada, la palabra, los gestos y la contención, que sólo se dan en encuentros presenciales.

El juego y la virtualidad: la única solución

Hay una consigna que todas las docentes tienen clara y respetan siempre: que ni los padres ni los nenes sientan que las actividades son una obligación. “El encierro ya nos pone mal, no le podemos sumar otro factor”, sostuvo Vanesa, quien está segura de que la pandemia va a servir como “un aprendizaje para todos”: “Nosotras nos tenemos que adaptar a las tecnologías pero también los padres y los nenes”, destacó.

Vanesa Mehauod con los carteles por el Día de los Jardines Infantiles.

Vanesa Mehauod con los carteles por el Día de los Jardines Infantiles.

Lo más gratificante para Vanesa es la devolución de sus alumnos. “Cuando le mando los cuentos me mandan las representaciones”, contó la maestra. “Varios me mandan audios preguntándome ‘Cuándo volvemos seño'”, relató. A pesar de que las respuestas la alienten a seguir esforzándose, la pone triste no tener un respuesta certera para sus alumnos.

Hay una consigna que todas las docentes tienen clara y respetan siempre: que ni los padres ni los nenes sientan que las actividades son una obligación.

Por supuesto, para el Día de los Jardines también prepararon una actividad especial. Le pidieron a todos las familias que confeccionen un instrumento y en dos momentos del día, a las 11 y a las 16, salgan a tocarlos a las puertas de su casa. Todo bajo la consigna “A la distancia, más unidos que nunca”.

Carteles del Día de los Jardines.

Carteles del Día de los Jardines.

Por su parte, Betina sostiene que en todas las consignas aclara que no son obligatorias. Sin embargo, espera respuestas. “Son pocos los padres que nos comparten en la plataforma los dibujos, fotos o videos de los niños haciendo las tareas”, contó. “Pero nosotros seguimos realizándolas porque esperamos que las vean”, aseguró.

Betina Vesonni, maestra del jardín del Sara Faisal.

Betina Vesonni, maestra del jardín del Sara Faisal.

Natalia Barbero es docente de Jardín Nucleado N° 94 de la localidad santafesina de San Justo. Está a cargo de 19 niños de los cuales sólo unos pocos no le responden las actividades diarias que manda. Al igual que Betina, no abandona su tarea y tiene la esperanza de que los niños puedan disfrutar de sus actividades aunque no le envíen las respuestas.

A pesar de que el vínculo no se genera de forma constante ni como las maestras le desean, continúan su trabajo con la esperanza de que del otro lado de la pantalla los niños las vean y jueguen durante la cuarentena. Su tarea es tan comprometida como desinteresada. Virginia, Vanesa, Betina, Natalia y Tati se convierten en artistas todos los días y esperan los aplausos de su pequeño y virtual público. Pero no importa si las fotos de las sonrisas no llegan, ellas continúan bailando, cantando y actuando frente a la cámara desde los rincones y patios de sus casas.


Fuente:  airesdesantafe.com.ar


Inserte aquí su comentario..

Must Read